viernes, 20 de junio de 2008

Oportunidades de Oro!

Lo que más admiro del fútbol americano en los Estados Unidos es su organización, no solamente es una fuente de empleos para jugadores, árbitros, entrenadores, médicos... y pare usted de contar.

A continuación se ve otra oportunidad que abren a los jovenes norteamericanos, la posibilidad de estudiar en Universidades. Que lo disfruten.

Sacrificio de verano por una beca escolar

Uno de los participantes de los campamentos. Foto por: Billy Smith II. Houston Chronicle

Mientras otros de sus panitas se lanzan a una piscina o pasan horas jugando Grand Theft Auto 4, Dawson jr. Xavier Brown se para en un campo de fútbol, bañado en sudor y esperando robar la atención de los scouts colegiales.

Brown, quien cubre la posición de receptor, está tomando seriamente la posibilidad de jugar fútbol americano colegial.

Su horario de verano está minado de campamentos de fútbol americano, piques de 40 yardas y ejercicios de recepción con la esperanza de colocar su nombre en la lista de seleccionados.

Brown tomó la decisión de dejar Pearland e irse a Dawson cuando abrió el año pasado. Este será el primer año en el fútbol americano colegial, y quiere asegurarse de aparecer en los planes del equipo, a pesar de que pudo haber hecho lo mismo en su antigua escuela.

“Me perdí un año de estar en el equipo porque estoy en una nueva escuela que aún no me ha reclutado todavía”, declaró Brown al diario Houston Chronicle. “Pero me fajaré en estos campamentos para mejorar y así puedo ser visto y reclutado”.

Brown es uno de los cientos de jugadores de secundaria que están en el mismo barco. Con tanto talento en el área y tan pocos equipos de Primera División Escolar, los atletas que usan el verano sabiamente tienen una mejor posibilidad de obtener los anhelados puestos.

“Hay más de 1200 secundarias en Texas”, aseguró el coach de Texas Mack Brown. “Y sólo alrededor de 350 chicos al año obtienen las becas escolares de fútbol americano, por lo que la competición puede ser bastante difícil”.

Brown y su staff en la Universidad de Texas (UT) reciben aproximadamente 2000 jugadores en sus campamentos durante el verano. Debido a las reglas de reclutamiento, los entrenadores no pueden ofrecer becas o mostrar interés en ningún atleta, sin embargo pueden enseñar lecciones valiosas.

“Tratamos de darles algo que ellos puedan tomar y convertirse en mejores jugadores, mejores atletas”, afirma Mack Brown. “Queremos que ellos se desarrollen en nuestros campamentos con sus habilidades y liderazgo.

Y cuando las habilidades de un jugador resaltan en un campamento prestigioso, todo el mundo lo puede notar.

Suenan las cadenas

“Si un muchacho corre las 40 yardas en 4.3 segundos, o hace 35 repeticiones con una barra de 185 libras, las cadenas en el circulo de reclutamiento empiezan a sonar”, confiesa Matt Malatesta de Rivals.com, una de los sitios webs de reclutamiento de los Estados Unidos. “Así seas uno de los 1000 atletas y no estás entrenando para un entrenador directamente, de todas maneras tienes una buena exposición”.

Tony Jeffrey, es uno de los entrenadores de los equipos especiales de la UT y en su época de atleta jugó como mariscal de campo en Klein Forest y como receptor en Texas, por lo que visitó tres campamentos entre las temporadas de junior y senior. Asegura que eso le ayudó a su transición de mariscal a receptor colegial.

“Aprendes habilidades, aprendes a mantenerte en condiciones, a ser más rápido y más fuerte”, dijo Jeffrey. “En los campamentos, no tienes una posición fija, por lo que aprendes mejores entrenamientos. Un liniero o un corredor no hacen los mismos ejercicios”.

El actual entrenador de equipos especiales aseguró que haberse preparado como receptor para el college lo hizo ser mejor mariscal en secundaria.

“Más conocimiento del juego y diferentes posiciones te pueden hacer mejorar en cualquier posición”, declaró Jeffrey. “Es importante recordar que los campamentos de fútbol americano no son de rápida corrección. No te garantiza una beca escolar”.

“Muchos de los jugadores vienen de participar en segunda o tercera división, pero pocos son los que jugarán fútbol americano en el college”, aseguró Mack Brown. “Eso no significa que mejoren sus condiciones físicas, aprendan a trabajar bien con otros, estar lejos de casa, tomar dirección en su vida. Para muchos chicos que no seguirán jugando fútbol americano, ganarán otras cosas de estos campamentos”.

Los campamentos varían en locación y precio. Un campamento de cuatro días en Texas que incluye hospedaje cuesta 410 dólares.

Otro campamento, de sólo un día en Houston cuesta 30 dólares.

Mientras que la Snack Magazine y Reebok llevan a cabo un campamento gratis en el Delmar Stadium.

“Hay campamentos para cualquiera”, declaró Malatesta. “Puedes salir de la ciudad, o quedarte. Los precios son generalmente accesibles para los campamentos de un solo día sin viajar”.

Pero como ningún otro producto o servicio, recibes lo que pagas. El campamento elite de Snack la semana pasada no fanfarroneó sobre grandes entrenadores o atletas colegiales, sino que fueron coachs locales coordinando ejercicios en el campo.

Xavier Brown, quien trabajó como uno de los asistentes en el campamento, aseguró que no era nada parecido a las concentraciones universitarias.

“He encontrado confianza en mi mismo de este campamento porque otros coachs me han dicho que soy tan bueno como para jugar con ellos”, declaró Brown. “Esa confianza, que demuestra que puedo ser tan bueno hasta cuanto me esfuerce, me va a llevar lejos”.

Viendo adelante

“Los chicos que usan el verano para ejercitarse, para mejorar en el juego y exigirse a ellos mismo, esos son los que continúan en la vía”, declaró Mack Brown. “ Y el fútbol es muy divertido. No todo es trabajo. Ellos llegan a disfrutar del juego y mejorar al mismo tiempo”.

Los campamentos de fútbol le dan a los jugadores una oportunidad para sus becas. Sudando el sueño universitario.

Jenny Dial, columunista deportiva del Houston Chronicle
Publicado el nueve de junio 2008
Traducido por Teodoro Jansen
mynameisteo@yahoo.com

1 comentario:

Renny Potter dijo...

Hola que tal..esta muy interesante la entrada...soy de caracas, venezuela y me gusta mucho el football americano, trato de ver un partido cuando lo transmiten, incluso tengo un balon..me empezo a gustar desde que comenze a ver una serie que se llama Smallville donde un estudiante de Kansas trata de entrar al equipo...

Una pregunta que te queria hacer amigo, es, sabes si existe una escuela de Football americano aqui en Caracas, Venezuela? porque me gustaria averiguar para ver que tal es la rutina y todo lo relacionado.

Si me pudieras ayudar con esta informacion, estara agradecido.

Gracias otra vez por el blog, lo encuentro muy interesante.